Abogados López y García | La enésima prueba que acredita y demuestra que nadie es igual ante la ley.
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La enésima prueba que acredita y demuestra que nadie es igual ante la ley.

La enésima prueba que acredita y demuestra que nadie es igual ante la ley.

Razones humanitarias para una excarcelación

Las alega el abogado de un recluso de Teixeiro en situación terminal // Sufre VIH, hepatitis y trastorno de la personalidad

. E.P. J.M. VERDURA SANTIAGO   | 29.09.2019
 

Fernando Suárez Acevedo, de 57 años, es un recluso gijonés que ha pasado. en diversas etapas de su vida, más de 36 años en prisión, y se encuentra en situación de enfermedad terminal, según manifiesta su abogado Manuel López García, de Oviedo. El letrado lo hace en el recurso que presentó recientemente ante el auto del juzgado de vigilancia penitenciaria de A Coruña, que desestimó el pasado 4 de septiembre su petición inicial de excarcelación de la penitenciaría de Teixeiro, donde ahora cumple sentencia.

En dicho recurso de reforma, y subsidiario de apelación, solicitando la concesión de libertad condicional o la excarcelación, el abogado apela a razones humanitarias, de discriminación y de equidad, por padecer dos enfermedades incurables, contagiosas y sin los oportunos tratamientos, además de haber cumplido tres cuartas partes de su condena.

ARGUMENTOS. Entre los motivos señala que su defendido lleva décadas entrando y saliendo de prisión (con penas inferiores a 6 años, salvo una que superó ese tiempo (dictada en 1987) desde el primer trimestre de 1981 cuando cumplió 41 días como preso preventivo. Así a final de febrero de 2017, en el cómputo sumado de cárceles de Asturias y Castilla y León había pasado 36 años, 7 meses y 4 días de prisión por siete causas de diversos delitos: robo, lesiones, contra la salud pública, y homicidio en grado de tentativa,

Suárez Acevedo padece, según el dictamen facultativo que le fue realizado en 2008, una amalgama de patologías físicas y mentales, siendo las más relevantes la alteración de la conducta por trastorno de personalidad de etiología psicógena, hepatitis C crónica de etiología infecciosa y trastorno por inmunodeficiencia por VIH de etiología infecciosa.

Asegura por ello el defensor en su recurso que el interno le manifestó reiteradamente que no tienes ganas, pensamientos, fuerzas ni ánimo como para volver a delinquir sino que su única aspiración es la de poder vivir el tiempo que le reste con su madre, quien también se encuentra enferma (y su entorno familiar más próximo, compuesto por su hermana y sobrino). De ahí que el abogado pide que se considere que se deben aplicar en su caso principios de igualdad, buscando la reinserción social y la dignidad intrínseca de toda persona.

Esto último lo argumenta López García en que hubo terroristas a los que se les otorgó por razones humanitarias la libertad provisional en situaciones similares de enfermedad, o delincuentes de alto nivel como corruptos o con influencias políticas que tienen un claro trato de favor en agravio con el resto de los españoles.

Por todo lo expuesto en su recurso, el abogado solicita la excarcelación de su defendido imponiéndole las medidas de seguridad pertinentes como por ejemplo una pulsera telemática que controlaría en todo momento dónde se encuentra.

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